Considerablemente más gordas, lentas y nutritivas que los pollos, pero mucho más escasas debido a su pobre reproducción. Solo pueden aparearse en invierno, cuando sus huevos son abundantes. Una vez domesticados como ganado, proporcionan una abundante fuente de carne, rica en nutrientes y sabor. Sus dos pupilas en cada ojo limitan su visión y equilibrio, por lo que apenas sobreviven en estado salvaje.